Tenir un fill és tornar a mirar-se el món amb uns altres ulls, redescobrir aquelles petites coses que, com a adult, ja donem per fet que hi són. Però també és tornar-se a descobrir a un mateix com a una nova persona, amb la categoria de pare o mare i preguntar-se contínuament: i ara, què he de fer? Com ho he de fer? Quan ho he de fer?...


Al Novembre de 2007 el Consell Comarcal de la Cerdanya va iniciar el Projecte JUGA AMB MI en el que hi participen famílies de diferents pobles de la Cerdanya que ens acompanyen en les sessions que tenen lloc a Alp, Bellver, Llívia i Puigcerdà.

JUGA AMB MI és un espai familiar d’acompanyament en la criança per a pares i mares amb nens i nenes de 6 mesos fins a 3 anys.

viernes, 14 de enero de 2011

AL RICO HELADO


El helado forma parte de nuestra alimentación desde tiempos inmemoriales. Su origen se remonta a la antigüedad, cuando chinos y árabes mezclaban la nieve de las montañas con miel y zumos de frutas, consiguiendo, de este modo, una bebida muy refrescante. No es hasta el siglo XVII cuando se empezaron a utilizar otros ingredientes, como leche, huevos, azúcar y aromas, dando lugar al helado que nosotros conocemos hoy en día.

Durante mucho tiempo, los helados fueron manjares reservados a los reyes y a las clases más pudientes. Por suerte, en la actualidad, todo el mundo puede disfrutar de la gran variedad de sabores y formatos de este rico y refrescante alimento. Pero, aparte de su agradable sabor, el helado incorpora elementos muy importantes para nuestra dieta, que lo convierten en un producto muy completo y equilibrado.

Veamos cuáles son los principales nutrientes de los helados, los falsos mitos relacionados con este alimento, así como unas sencillas recetas con las que podrás confeccionar ricos helados para ti y para tus hijos.

UN ALIMENTO MUY NUTRITIVO

El helado ya no puede considerarse como una simple golosina. Un estudio elaborado por el Departamento de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Barcelona ha roto con los falsos mitos que se le atribuían y ha demostrado que el helado es un alimento muy sano y nutritivo, que proporciona elementos muy importantes para la dieta de los niños y de los adultos.


Los helados elaborados con leche constituyen una fuente importante de calcio. Según este estudio, 100 gramos de helado aportarían entre un 7 y un 17 por ciento de la cantidad diaria recomendada de este mineral. Esto lo convierte en un alimento especialmente adecuado para los niños, las embarazadas y las mamás que están dando el pecho, ya que necesitan cantidades más elevadas de calcio en su dieta.

Las proteínas presentes en los helados poseen un alto valor biológico y nutricional, puesto que contienen todos los aminoácidos esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. El aporte de proteínas de los helados de base láctea es equiparable al de la leche. Su consumo cubriría entre un 5 y un 10 por ciento de las necesidades proteicas diarias.

Los helados también contienen vitaminas del tipo A y B, y otros minerales aparte del calcio, como el fósforo, el magnesio y el potasio.

Además, si se incluyen ingredientes como las frutas, el cacao o los frutos secos, el helado se enriquece de otros nutrientes, con lo que se convierte en un alimento muy completo.

Por otro lado, los helados poseen un contenido energético moderado, por lo que pueden incluirse perfectamente dentro de una alimentación sana y equilibrada. Así, el valor calórico de 100 gramos de helado oscila entre las 150 y las 300 calorías, una cifra muy inferior, por ejemplo, a la de los productos de bollería. En la siguiente tabla, podrás conocer la cantidad de energía y de nutrientes presentes en cada 100 gramos de helado:
ENERGÍA
150-300 Kcal
PROTEÍNAS
3,5-4 gr
HIDRATOS DE CARBONO
20-30 gr
LACTOSA
4-6 gr
GRASAS
5-20 gr
CALCIO
135 mg
VITAMINA B2
100-135 mg
Fuente: Estudio Nutricional de los Helados. Departamento de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona

 

 

 

 

 

 

CURIOSIDADES SOBRE EL HELADO

Sabías que…

• Los Califas de Bagdad denominaron a la mezcla formada por nieve, miel y zumos de frutas "sharbet", que significa bebida, y de donde procede la palabra sorbete.

Los helados se introdujeron en Europa gracias a Marco Polo, quien a su regreso de su viaje a Asia, a finales del siglo XIII, llevó a Italia las primeras recetas de helados.

Los helados de leche no aparecieron hasta el siglo XVII, cuando un cocinero francés que servía en la corte de Carlos I de Inglaterra preparó una "nieve helada" como postre de uno de los banquetes del monarca.

• En España, se vendieron 270 millones de litros de helado durante el año pasado, lo que supone unos seis litros anuales por persona. No obstante, esta cifra está por debajo de la de los países nórdicos, donde cada ciudadano consume unos 15 litros anuales.

Para disfrutar de un helado, lo mejor es esperar unos minutos antes de saborearlo. De esta forma, adquirirá su temperatura óptima y estará mucho más cremoso.

PREGUNTAS MÁS FRECUENTES

¿Los helados engordan?

Los helados tienen un contenido energético medio, por lo que pueden integrarse perfectamente en una dieta sana y equilibrada. Debes tener en cuenta que hay muchos tipos de helados y que su valor energético varía en función de los ingredientes. Así, los que llevan chocolate son más calóricos que los que contienen frutas, y los granizados, por ejemplo, proporcionan menos calorías que los helados de crema. En general, el aporte de energía de los helados oscila entre 150 y 300 kilocalorías por cada 100 gramos, lo que supone, aproximadamente, un 15 por ciento del total de calorías que deben consumirse al día.

¿Los helados provocan caries?

Los helados, como todos los alimentos que contienen azúcar, predisponen a la formación de caries. No obstante, el helado no es un producto especialmente cariógeno. De hecho, su ingestión estimula la secreción salivar, lo cual constituye un factor de protección frente a la caries, ya que neutraliza la acción de los ácidos que dañan el esmalte de los dientes. Además, debes tener en cuenta que existen otros factores, mucho más importantes, que influyen en el desarrollo de esta enfermedad, como son la mala higiene bucal, la predisposición genética y el tipo de alimentación.

¿Los helados irritan la garganta?

La temperatura ideal a la que debe consumirse un helado es de –12 a –15ºC. Sin embargo, cuando el helado entra en la cavidad bucal, la temperatura asciende considerablemente, alcanzando los 8º-10ºC. Además, se trata de un alimento que no se ingiere de forma inmediata; el frío hace funcionar nuestros mecanismos de protección y esperamos siempre unos segundos para que se caliente en nuestra boca antes de tragarlo. Por todo esto, no se puede decir que los helados sean contraproducentes para nuestra garganta, y mucho menos que provoquen anginas, puesto que ésta es una dolencia provocada por una infección vírica o bacteriana.

¿Los helados son malos para la digestión?

La baja temperatura de los helados no es perjudicial para el aparato digestivo, siempre y cuando no se consuman demasiado deprisa. Además, se considera que algunos tipos de helados, como los de agua y los sorbetes, facilitan la digestión, por lo que es bueno tomarlos después de una comida abundante. Por otro lado, su elevado contenido en agua favorece la evacuación.

¿Los helados alimentan?

Los helados constituyen un buen alimento, ya que contienen proteínas, vitaminas del tipo B2 y diversos minerales, como calcio y fósforo. Por ello, el helado puede convertirse en una excelente opción para la dieta de los niños, y también para la de los adultos. En cuanto a los polos, si éstos contienen frutas y zumos naturales, pueden aportar más nutrientes que muchas bebidas refrescantes.

RECETAS MUY FRESQUITAS

Aquí te presentamos unas recetas de helados muy ricas, nutritivas y fáciles de hacer. Saboréalas junto a tus hijos. ¡Seguro que os encantarán!

Helado de plátano

Ingredientes: 2 hojas de cola de pescado, 2 plátanos, 2 huevos, 60 gramos de azúcar, 1 cucharada de zumo de naranja, 1 cucharada de zumo de limón.

Preparación: En primer lugar, ablandar las hojas de cola de pescado. Triturar los plátanos junto con la mitad del azúcar, las yemas de huevo y los zumos. Desleír las hojas de cola de pescado en un poco de agua caliente, añadiéndoles la mezcla que hemos preparado. Verterlo todo en una cacerola y dejar cocer al baño María hasta obtener una crema espesa. Montar las claras a punto de nieve, unir el azúcar restante e incorporar a la crema. Por último, verter la mezcla en un recipiente metálico y dejarla en el congelador durante 2 ó 3 horas. Remover de vez en cuando con una cuchara de madera. Servir en forma de bolas y adornarlo con unos barquillos.

Sorbete de melocotón

Ingredientes (para 4 personas): 1 kilo de melocotones, 2 limones, 400 gramos de azúcar, 4 decilitros de agua.

Preparación: Verter el agua y el azúcar en un cazo y calentar a fuego lento. Remover hasta que el azúcar quede completamente disuelto. Seguidamente, aumentar la potencia del fuego y llevar a ebullición, dejándolo cocer durante unos dos o tres minutos. Retirar del fuego y dejar enfriar. Pelar y retirar el hueso de los melocotones, pasarlos por el pasapurés, mezclar con el caramelo, añadir el zumo de los dos limones y dejar enfriar. Pasarlo por la batidora para que quede una mezcla uniforme y sin grumos. Finalmente, poner en el congelador hasta el momento de servir.

Helado de yogur con caramelo

Ingredientes: Para el helado: 3 huevos, 2 limones, 150 gramos de azúcar, 300 gramos de yogur natural, 150 gramos de leche evaporada.
Para el caramelo: 6 cucharadas de azúcar, 2 cucharadas de agua, 1 vaso de agua caliente y unas gotas de zumo de limón.

Preparación: Mezclar las yemas con el azúcar, batiendo enérgicamente un buen rato. Exprimir los limones y mezclar el zumo obtenido con el yogur y las yemas. Introducir en el frigorífico hasta que la preparación empiece a cuajar. A continuación, remover con una cuchara de madera e incorporar las claras montadas a punto de nieve. Meterlo de nuevo en el frigorífico. Para hacer el caramelo, introducir en un cazo el agua, el azúcar y las gotas de limón. Ponerlo en el fuego y remover la mezcla hasta que se haga el caramelo. Separar del fuego, añadir el agua caliente y dejar que cueza durante unos 5 minutos más. Servir acompañando al helado.

Artículo publicado en la revista digital mibebeyyo.com

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