Tenir un fill és tornar a mirar-se el món amb uns altres ulls, redescobrir aquelles petites coses que, com a adult, ja donem per fet que hi són. Però també és tornar-se a descobrir a un mateix com a una nova persona, amb la categoria de pare o mare i preguntar-se contínuament: i ara, què he de fer? Com ho he de fer? Quan ho he de fer?...


Al Novembre de 2007 el Consell Comarcal de la Cerdanya va iniciar el Projecte JUGA AMB MI en el que hi participen famílies de diferents pobles de la Cerdanya que ens acompanyen en les sessions que tenen lloc a Alp, Bellver, Llívia i Puigcerdà.

JUGA AMB MI és un espai familiar d’acompanyament en la criança per a pares i mares amb nens i nenes de 6 mesos fins a 3 anys.

viernes, 14 de enero de 2011

CONCILIACIÓN VIDA LABORAL - VIDA FAMILIAR

Para la mayoría de las mujeres resulta muy complicado volver al trabajo tras la baja maternal y tener que confiar durante una gran parte del día su bebé a los abuelos, un canguro o la guardería.
La mamá tiene la sensación de que se va a perder los momentos significativos del crecimiento del niño: sus primeras palabras, sus primeros pasos...

Al mismo tiempo, si el empleo de la mamá es gratificante y le aporta satisfacciones, le resulta difícil abandonarlo para quedarse en casa. Por otro lado, si el salario es fundamental para mantener el equilibrio de la economía familiar, la decisión de volver al trabajo se impone.

A la confusión propia de la nueva madre se añaden los mitos sobre el tema, según los cuales los niños de madres trabajadoras serían pequeños "traumatizados" por el abandono de una madre a la que, supuestamente, guardan rencor y rechazan.

Además, es común penar que la madre que trabaja siempre estaría estresada, cansada e irritable y que no tiene tiempo para sus hijos o para una misma.

Nada más lejos de la realidad. Con la organización adecuada y las pequeñas ayudas de los derechos de las mamás trabajadoras, la mujer encontrará suficiente tiempo para su trabajo y su hijo y se acercará a la tan deseada conciliación laboral y familiar.

Las “súpermamás” no existen, no te sientas culpable. Establece tus prioridades y no pretendas hacerlo todo. Es mejor hacer menos y bien hecho, que mucho y mal. Y tu hijo necesita que le dediques tiempo de “calidad”.
Para conseguir manejar con éxito un empleo y la vida familiar es necesario aceptar el hecho de que no lo puedes hacer todo. Establece tus prioridades, elige algunas cosas y renuncia a otras.
Una cosa que te ha de quedar clara es que la vida de madre y la de trabajadora son perfectamente compatibles. Lo esencial es una buena organización.

• Empieza por confeccionar una lista de las cosas importantes y dales una prioridad. Por ejemplo, imponte como objetivo principal ir a buscar al niño cada día a las cinco de la tarde a la guardería o el colegio.

• El siguiente paso será decidir cuánto tiempo y cuánta energía tienes intención de dedicar a cada cosa y establecer así las prioridades y eliminar aquellos objetivos que son inalcanzables o secundarios.
Eliminar tareas de tu lista es tan importante como establecer las prioridades de las más importantes.
• Una vez eliminados lo objetivos que, en la práctica, son imposibles de alcanzar, puedes pasar a la acción. Sólo te falta dar lo mejor de ti misma para centrarte en los puntos importantes.
Conciliar tu vida laboral y familiar no es fácil. Para acercarte lo máximo y conseguir tiempo para ti, para tus hijos y para tu empleo es imprescindible la organización, determinación y una lista de prioridades. Te ofrecemos 8 trucos infalibles.
1. No pienses que, de repente, todo funcionará a la perfección. Es difícil habituarse a los nuevos ritmos. Lo importante es actuar con calma y determinación.

2. Para ir al trabajo lo más tranquila posible debes confiar ciegamente en la persona que cuida de tu hijo: abuelos, canguro o la guardería.

Ten en cuenta que el niño conseguirá adaptarse a una nueva persona únicamente si tú la aceptas por completo.

3. Los abuelos, el canguro o la maestra de la guardería… sea quien sea la persona escogida, es preciso establecer un diálogo constante y constructivo, con un continuo intercambio de ideas.

4. Durante el transcurso de la jornada, encuentra media hora para dedicarte tiempo exclusivamente a ti misma.

5. Es indudable que la calidad del tiempo que transcurres con tu hijo es mucho más importante que la cantidad.

Lo mejor es ir a trabajar, ser gratificada profesionalmente y después, por la noche, estar dispuesta a dedicarte a tu hijo, en lugar de pasarte todo el día en casa distraída e insatisfecha.

Si el tiempo dedicado a los niños es de calidad, la intimidad que se construye hará que el niño comprenda que mamá y papá siempre están listos para protegerlo y apoyarlo.

6. Las tareas domésticas no son exclusivas de la mamá. Si trabajas fuera de casa, sería bueno tener la ayuda de otra persona (unas horas al día o a la semana) y, sobre todo, compartir la faena con la pareja.

No es preciso establecer un reparto estricto de las tareas, si bien al principio puede facilitar las cosas.

7. La programación, como siempre, ayuda. Organiza mediante pizarras, notas y anotaciones en el calendario incluso el más mínimo detalle, decidiendo con antelación qué hará cada uno.

8. Evita el sentimiento de culpa. No te sientas poco válida únicamente porque el trabajo te aleja algunas horas de tu hijo. El objetivo no es convertirte en una "supermamá".

Si te es posible, al principio puedes considerar la idea de trabajar media jornada. Es bueno conocer y aprovechar las ventajas y derechos de las mamás trabajadoras, como la reducción de jornada.
Artículo publicado en la revista digital mibebeyyo.com

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