Tenir un fill és tornar a mirar-se el món amb uns altres ulls, redescobrir aquelles petites coses que, com a adult, ja donem per fet que hi són. Però també és tornar-se a descobrir a un mateix com a una nova persona, amb la categoria de pare o mare i preguntar-se contínuament: i ara, què he de fer? Com ho he de fer? Quan ho he de fer?...


Al Novembre de 2007 el Consell Comarcal de la Cerdanya va iniciar el Projecte JUGA AMB MI en el que hi participen famílies de diferents pobles de la Cerdanya que ens acompanyen en les sessions que tenen lloc a Alp, Bellver, Llívia i Puigcerdà.

JUGA AMB MI és un espai familiar d’acompanyament en la criança per a pares i mares amb nens i nenes de 6 mesos fins a 3 anys.

viernes, 14 de enero de 2011

CUANDO EMPEZAR LA GUARDERÍA

El mejor lugar para un niño siempre será su casa, junto a su familia. Sin embargo, su desarrollo y su lenguaje puede verse favorecido por la guardería.
Y es que en el jardín de infancia, los niños ganan autonomía, pierden el miedo a la separación de la madre y se relacionan con otros niños, estando mejor preparados para el inicio de la escuela.

En general, la edad más recomendable para que el niño empiece la guardería es entre los 18 y los 24 meses.
A partir del año y medio, el niño ya tiene cierta autonomía: anda, pronuncia sus primeras palabras, no necesita tanto el contacto con la madre y ha aprendido a jugar con otros niños y personas.
Sin embargo, es habitual que por diversos motivos el niño vaya a la guardería mucho antes, sobre todo cuando la mamá tiene un empleo.
Empezar la guardería antes no es negativo ni perjudicial para el pequeño. Los papás, por lo tanto, no deberán preocuparse ni culpabilizarse.
Sólo hay que elegir una guardería que cumpla con todos los requisitos y preparar todo aquello que favorezca la adaptación del niño a esta nueva experiencia.

CRITERIOS PARA ELEGIR LA MEJOR GUARDERÍA

La guardería debe inspirar confianza y seguridad en los padres para que confíen a sus hijos con tranquilidad. La guardería debe cumplir una serie de requisitos.
La elección de una guardería debe ser una decisión meditada, pero también una cuestión de confianza. La guardería elegida debe gustar a la mamá, para que ésta transmita seguridad al niño.
Frente a un amplio abanico de posibilidades, el dilema consiste en descubrir cuál es la mejor guardería antes de presentar la solicitud de inscripción.
Sin embargo, a menudo, el problema no es cuál guardería elegir, si no conseguir plaza en el jardín de infancia deseado por los padres.

En nuestro país, los requisitos que deben cumplir las guarderías están recogidos en la Ley de Orientación General del Sistema Educativo (LOGSE).
Asimismo, las comunidades autónomas poseen una normativa específica, que aumenta las garantías de seguridad e higiene de las instalaciones.

Dejando a la ley el deber de controlar los requisitos mínimos de cada centro, a las mamás les toca juzgar el clima afectivo, el estilo de las relaciones y las formas de acogida, entre otros. En resumen aquel "quid" que hará de una guardería "nuestra" guardería.

La respuesta no es siempre sencilla. Si bien es cierto que a menudo se prefiere, por comodidad, la guardería que está más cerca de casa, también se puede optar por una guardería cerca del trabajo o de los abuelos.
No obstante, hay que tener en cuenta muchos otros aspectos a la hora de elegir, como el espacio, las actividades, el personal o el horario.
Si todavía no has elegido guardería para tu hijo, esta guía con los criterios de elección puede serte muy útil. Si ya tienes guardería, comprueba si cumple con las recomendaciones de los especialistas.

En el momento de elegir la guardería, hay que tener en cuenta varios criterios aunque no siempre es posible cumplir a rajatabla con todos los requisitos o las guarderías no satisfarán al 100% a los papás; estas recomendaciones no dejan de ser una guía.
Sin embargo cuantos más requisitos se cumplan, más cerca estaremos de la guardería “perfecta”.

EL PERSONAL
Las guarderías deben contar con personal cualificado. Es decir, el personal deben ser titulados en Formación Profesional II, en la rama de jardín de infancia, para el primer ciclo (de 0 a 3 años), y profesores especializados en preescolar o educación infantil para el segundo ciclo (de 3 a 6 años).

La formación del personal es uno de los requisitos imprescindibles y en los que no se debería transigir.

■ Experiencia, reciclaje y cualidades personales
Además del título de estudios, es importante que al menos algunos educadores tengan experiencia en centros de calidad. Asimismo, es fundamental que el personal se recicle constantemente.

Por otro lado, se deben valorar las características personales de los maestros (comprensión, paciencia, disponibilidad...).
Los educadores deben ser capaces de "leer" lo que los niños quieren decir con gestos, expresiones y actitudes.

■ Un educador para cada aula
El número de educadores debe ser igual al de las aulas, más uno. Éstos son los límites que establece la ley para cada clase:

En el grupo de 0 a 1 año, debe haber un máximo de 8 niños.

En el de 1 a 2 años, un máximo de 13 alumnos.

En el de 2 a 3 años, un máximo de 20 alumnos.

En el de 3 a 6 años, un máximo de 25.
■ Limitar los cambios al mínimo
Para garantizar el equilibrio del niño, es importante establecer relaciones estables y duraderas con los educadores.

Sin embargo, la mamá puede hacer bien poco ante la posibilidad de que los maestros cambien de trabajo: sólo puede intentar que la separación sea lo menos traumática posible, preparando al niño.

LOS HORARIOS
Los horarios de la guardería son un factor importante para elegir entre un centro u otro. Deben ser flexibles y adaptarse a las necesidades de la familia.
En general, los horarios son flexibles, articulados entre la media jornada y la jornada completa. Son los mismos padres los que eligen el tiempo que su hijo debe permanecer en la guardería.
■ Tiempos de permanencia no demasiado largos
La guardería debería intentar que las mamás y los papás demasiado atareados no dejasen a su hijo demasiado tiempo en el centro: se aconseja que el pequeño no pase más de siete horas al día en la guardería.
Sólo si no hay otra alternativa de calidad, se pueden considerar horarios más largos.
EL ESPACIO
El espacio, las estancias, el edificio son elementos muy importantes en una guardería. Deben ser amplios y ordenados, para que el niño se sienta cómodo.
La guardería debe situarse en un local de uso exclusivo y con acceso independiente desde el exterior. Asimismo, todos los niños deben tener espacio suficiente.
El real decreto 1004/1991, que regula las condiciones para estos centros, establece que cada pequeño debe tener un mínimo de dos metros cuadrados.

Las aulas deben estar bien ventiladas y suficientemente iluminadas con luz natural. Lo mejor es distribuirlas en áreas, cada una dedicada a una actividad: la zona de descanso, la pintura, la de música...

■ Reconocible y contenedor

El espacio debe estar muy cuidado y debe ser amplio, pero no exageradamente grande. Asimismo, no debe estar ni muy lleno ni demasiado vacío, para contener y proporcionar seguridad a los niños más pequeños.
Por otro lado, los niños deben poder reconocer fácilmente lo que se hace en su interior.

A pesar de ello, no siempre es necesario que haya espacios diferentes; la misma estancia puede utilizarse de distintas formas, siempre que se recurra a pequeñas estratagemas que diferencien las cosas que se hacen a lo largo del día.
Lo que nunca debería faltar es un "laboratorio" reservado a las actividades creativas.

LA DECORACIÓN, LOS MATERIALES Y LOS JUEGOS
El ambiente de la guardería debe satisfacer tanto a los padres como a los niños. Debe garantizar la seguridad del pequeño, al mismo tiempo que es acogedor y diáfano.
La guardería debe garantizar la seguridad de todos los niños. Por ello, es necesario evitar las esquinas, los rincones; de existir, deberán cubrirse con bandas de goma.

Los enchufes deben taparse y colocarse a una altura mínima de 1.50 metros. En cuanto a los sistemas de calefacción, son mejores los de suelo que los radiadores convencionales.

■ Colores tenues y mucha madera

Además de seguro, el espacio debe ser acogedor y permitir que el niño se sienta a gusto, por lo que hay que evitar el exceso de estímulos.
Deben reducirse o eliminarse los decorados fijos y los colores muy fuertes, y es mejor dar preferencia a la madera.

También resulta muy importante la estética: con niños tan pequeños, se habla más a través de los objetos que de las palabras.
Las mamás deberían observar bien la decoración porque, como ocurre en casa, da una idea de quien la ha elegido.

El ambiente de una guardería debería estimular la curiosidad en una atmósfera tranquila. Los toboganes y los triciclos deberían estar en el patio.
LA ACOGIDA EN LOS PRIMEROS DIAS
Los especialistas destacan la importancia del periodo de adaptación del niño, en el que los padres tienen un papel importante. El modo en que la guardería facilite esta adaptación y la presencia de los padres puede ser decisivo.
Es uno de los aspectos determinantes para juzgar la calidad de una guardería. En este caso, no existen reglas absolutas.
Cada centro establece un modelo de acogida y adaptación, del cual la mamá debe estar informada.

■ Un recorrido personalizado

Lo más importante es que tanto las madres como los educadores estudien y discutan este modelo.
En cuanto al proceso de adaptación, lo importante es que no se produzca de forma casual, y que la mamá y el niño se involucren.
LAS ACTIVIDADES
Conocer el programa de actividades de la guardería es muy importante. Las actividades favorecerán la estimulación y el desarrollo del niño.
La jornada de los pequeños está marcada por actividades tanto de "rutina" (comida, cambio de pañal, siesta...) como de juego. Al igual que el espacio, el tiempo se puede emplear de distintas formas.

■ La rutinas son muy importantes

Una buena guardería se caracteriza, sobre todo, por la calidad de sus actividades cotidianas, más que por las "extras", como pueden ser la música o el aprendizaje de una lengua extranjera.

Lo que cuenta es la base: tiempo dedicado a la lectura, al juego libre, al juego simbólico y a la pintura.

También son determinantes las ocasiones en las que se estimula la curiosidad de los niños.
El resto de actividades deben estar integradas en las cotidianas, y no se deben proponer como una lección.
LA PARTICIPACIÓN DE LOS PADRES
El papel de los padres y sus aportaciones son muy importantes en la guardería. Debe haber comunicación, participación y mucha interacción entre el centro y la familia.
Los papás deben confiar en los profesionales que cuidan de sus hijos en la guardería. Sin embargo, no deben caer en actitudes pasivas.
Todo lo contrario, los papás deben participar y ser activos, estar informados y tener un contacto fluido con los educadores de la guardería.

Hay quien piensa que todas las guarderías deberían disponer de un espacio para los padres. En efecto, no siempre las mamás y los papás se sienten bien recibidos en la guardería, aunque esta cuestión depende de cada centro.

■ Sentirse involucrados en las decisiones

Los padres deben verse siempre involucrados en las elecciones importantes, desde los primeros contactos, pasando por la fase de adaptación y las reuniones periódicas.

Desconfía de las guarderías que no se comunican con papá y mamá: es señal de que algo no funciona bien.

Asimismo, el centro debe permitir a los padres solicitar siempre que quieran una charla individual con los educadores.
También son recomendables algunos encuentros periódicos con el personal y el resto de padres; tanto durante las reuniones propiamente dichas, como con ocasión de la organización de alguna fiesta.
Otro elemento importante es que la guardería cuente con espacios para colgar comunicados que ilustren con claridad las actividades que se realizan, el menú diario, etc.

EL COMEDOR
La alimentación del niño es muy importante. Para delegar en los educadores, los papás deben confiar en el personal de la guardería y mantenerse informados.
¿Ha comido de todo? Ésta es una de las preguntas que las mamás hacen con mayor frecuencia a la persona que cuida de sus hijos durante su ausencia.
Y es que de la calidad de la comida depende el bienestar físico del niño.

La información sobre el comedor es, por lo tanto, absolutamente necesaria.

■ Cocina en la guardería, dieta adecuada

Hoy en día, las garantías de salud son óptimas en todas las guarderías: lo que marca la diferencia es la calidad y el gusto.

Según la ley en caso de que haya menores de un año, el centro debe disponer de un espacio especialmente dedicado para la preparación de alimentos.

Asimismo, debe contar con una sala de usos múltiples de, commo mínimo, 30 metros cuadrados que, en caso de necesidad podrá ser utilizada como comedor.

La mamá tiene derecho a estar informada sobre lo que su hijo come. Además, la dieta del pequeño debe estar formulada por expertos y debe poder modificarse según exigencias alimenticias particulares.
EL JARDÍN
No todas las guarderías disponen de jardín, pero si es muy importante que tengan un espacio abierto al aire libre. Al elegir la guardería, no hay que olvidarse de este aspecto.
Los niños necesitan aire. Por esta razón, la ley exige que la guardería tenga un patio de juegos por cada nueve aulas o fracción, con una superficie superior a 75 metros cuadrados. Asimismo, es fundamental que disponga de agua y tierra para jugar en él.

Espacio verde con muchos juegos

Es un criterio muy importante para valorar una guardería: el espacio verde, ante todo debe ser seguro, permitir al niño explorar y contar con el equipamiento adecuado.
Sin embargo, hay que asegurarse de que se pueda utilizar y acceder a él fácilmente.
LOS RECURSOS PARA NIÑOS ESPECIALES
Es posible que la guardería deba acoger a niños con necesidades educativas especiales, por lo que deberá contar con recursos humanos y materiales adecuados.
Este requisito también es importante para todas las familias, incluso aquellas que no tengan hijos con necesidades especiales.
Y es que es importante que los niños crezcan y se eduquen en un ambiente que transmita valores de convivencia, igualdad e integración.

Es importante comprobar que los niños reciben educación y formación en los aspectos que determina la ley, como el fomento de los valores de tolerancia, solidaridad, respeto, igualdad, y en general, todos los principios democráticos de la convivencia; así como educación para la salud y educación ambiental.
Artículo publicado en la revista digital mibebeyyo.c

No hay comentarios:

Publicar un comentario