Tenir un fill és tornar a mirar-se el món amb uns altres ulls, redescobrir aquelles petites coses que, com a adult, ja donem per fet que hi són. Però també és tornar-se a descobrir a un mateix com a una nova persona, amb la categoria de pare o mare i preguntar-se contínuament: i ara, què he de fer? Com ho he de fer? Quan ho he de fer?...


Al Novembre de 2007 el Consell Comarcal de la Cerdanya va iniciar el Projecte JUGA AMB MI en el que hi participen famílies de diferents pobles de la Cerdanya que ens acompanyen en les sessions que tenen lloc a Alp, Bellver, Llívia i Puigcerdà.

JUGA AMB MI és un espai familiar d’acompanyament en la criança per a pares i mares amb nens i nenes de 6 mesos fins a 3 anys.

viernes, 14 de enero de 2011

Las sales minerales. Descubre los minerales esenciales para el crecimiento de tu hijo

Las sales minerales son indispensables para el organismo por sus múltiples funciones: el calcio, el fósforo y el flúor sirven para la construcción de los huesos y de los dientes; el hierro forma los glóbulos rojos de la sangre; el sodio, el potasio, el magnesio, el cobre y el cloro regulan importantes equilibrios químicos y se pueden encontrar en muchos alimentos.

•El calcio se encuentra en los lácteos, en las verduras de hoja verde y en las legumbres secas.

•El fósforo se encuentra en los lácteos y en la carne.

•El potasio se encuentra en los lácteos, en la carne y en algunas frutas (por ejemplo, los plátanos).

•El cloro y el sodio se encuentran en la sal de cocina.

•El yodo y el flúor se encuentran en el pescado.

•El hierro se encuentra en la carne, en los huevos, en las legumbres y en las verduras de hoja verde.

Es importante que prestes una especial atención al consumo de hierro de tu hijo.

A partir del primer año de vida, las reservas de hierro acumuladas se agotan y es preciso reponerlas constantemente, con el fin de evitar el riesgo de anemia y para garantizar:

•Un transporte adecuado de oxígeno a todo el cuerpo (el hierro une el oxígeno con la hemoglobina en los glóbulos rojos).

•Una buena actividad muscular (el hierro se une al oxígeno, almacenándolo, para después recurrir a él en caso de necesidad, o bien cuando el músculo debe contraerse).

•La "carburación" de las células.

•La transformación del betacaroteno (sustancia presente en los vegetales de color amarillo anaranjado) en vitamina A, excelente para la piel, la visión y el crecimiento.

•La formación apropiada de los anticuerpos, que tienen la función de defender al organismo de las infecciones. No es suficiente con escoger los alimentos que contienen este mineral para garantizar a tu hijo una cantidad suficiente de hierro.

Es preciso procurar una combinación adecuada con otros alimentos, que en algunos casos favorecen su asimilación y en otros la obstaculizan. El alimento que contiene más hierro es, con diferencia, la leche materna.
La siguen a una gran distancia las lentejas, la achicoria verde, las judías, los garbanzos, los copos de avena, el perejil, las ciruelas secas, la carne de caballo, las espinacas, el pescado azul, la pechuga de pavo, los huevos, la carne de vaca, la ternera, el jamón serrano y el pollo.
Es preciso evitar la combinación de estos productos con otros ricos en taninos (presentes, por ejemplo, en el té) y en fosfatos (presentes en muchos alimentos en conserva), que podrían perjudicar su correcta asimilación.
Por este motivo, vale la pena seguir algunas sugerencias:

•Combinar la carne y el pescado con verduras y hortalizas ricas en vitamina C (tomate, pimiento, hortalizas verdes, col, rábanos, calabaza, zanahoria, etc.).

•Aderezar la verdura y los segundos platos con un poco de limón (rico en vitamina C).

•Consumir verdura cocida al vapor.

•Comer fruta y beber zumos.

•Evitar los alimentos en conserva (no adecuados para los niños pequeños).

Artículo publicado en la revista digital mibebeyyo.com

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