Tenir un fill és tornar a mirar-se el món amb uns altres ulls, redescobrir aquelles petites coses que, com a adult, ja donem per fet que hi són. Però també és tornar-se a descobrir a un mateix com a una nova persona, amb la categoria de pare o mare i preguntar-se contínuament: i ara, què he de fer? Com ho he de fer? Quan ho he de fer?...


Al Novembre de 2007 el Consell Comarcal de la Cerdanya va iniciar el Projecte JUGA AMB MI en el que hi participen famílies de diferents pobles de la Cerdanya que ens acompanyen en les sessions que tenen lloc a Alp, Bellver, Llívia i Puigcerdà.

JUGA AMB MI és un espai familiar d’acompanyament en la criança per a pares i mares amb nens i nenes de 6 mesos fins a 3 anys.

viernes, 14 de enero de 2011

PROBLEMAS EN SUS PIES

Según los expertos, el calzado influye en la correcta evolución del pie del niño. Conozcamos cómo deben ser sus zapatos y cuáles son los defectos más frecuentes de sus pies.

Siete de cada diez niños tienen los pies planos cuando comienzan a caminar, hecho que se produce entre los 12 y los 14 meses. La relajación de la musculatura, la acumulación de grasa en la bóveda plantar o la existencia de alteraciones anatómicas, son algunos de los factores que producen esta afección en el pie infantil.

Según los expertos, es fundamental utilizar un calzado flexible, cómodo y adecuado a cada etapa de crecimiento, para evitar alteraciones en la marcha del niño o incapacidades durante la vida adulta. Además, los especialistas recomiendan seguir los consejos del pediatra, y no los dictámenes de la moda, para elegir el calzado del pequeño, especialmente hasta los ocho años, edad en la que se define completamente la huella plantar.

El tipo de calzado, por tanto, juega un papel fundamental en el correcto desarrollo del pie del niño. Veamos qué requisitos debes tener en cuenta a la hora de comprar los zapatos de tu hijo. Además, te explicamos con detalle algunos de los trastornos del pie más frecuentes en los niños. ¡Toma nota!

¿Cómo deben ser sus zapatos?
Requisitos que debe cumplir el calzado de un niño que comienza a dar sus primeros pasos:

• Los tobillos deben quedar libres. Una bota excesivamente alta y rígida está contraindicada.

• El contrafuerte del talón tiene que ser potente. La inmensa mayoría de los niños tiene tendencia a echar el talón hacia fuera, por lo que un contrafuerte reforzado les ayudará a conservar una actitud normal del talón.

• La puntera debe ser ancha, alta y reforzada.

• El resto del corte del zapato debe ser flexible, para permitir los movimientos libres.

• La suela debe ser adherente y flexible, pero no a cualquier nivel, sino en la zona en la que los dedos se flexionan al andar.

• El tacón debe ser recto; hay que evitar aquéllos que llevan prolongaciones en su cara interna (tacón de "Thomas").

• La talla debe ser la adecuada; entre el extremo del pie y el final del zapato debe quedar una distancia de 1 a 1,5 centímetros.

• Los zapatos tienen que ser ligeros y cómodos de poner y quitar.

• Deben estar hechos con un material suave y transpirable, que permita al pie "respirar", para evitar la maceración de la piel y las infecciones por hongos.

• El interior del zapato debe carecer de incómodas costuras en relieve.

• El calzado debe ser cerrado; las hebillas, los lazos o velcros sirven para dar estabilidad e impedir que el niño se quite fácilmente los zapatos. Además, estos cierres pueden regularse en función de la anchura del pie y el grosor del calcetín.

• El zapato se adapta a la forma de cada pie, por lo que es de uso personal e intransferible.

LOS DEFECTOS MÁS FRECUENTES DE LOS PIES
Es normal que, durante sus primeros meses de vida, el niño presente ciertos defectos en la forma de colocar los pies. Se trata de actitudes pasajeras que, en la mayoría de los casos, se corrigen con el crecimiento. Veamos cuáles son los defectos más corrientes:

PIE TALOVALGO

• El pie tiene el tobillo flexionado al máximo, con el dorso dirigido hacia arriba, hasta tocar, en ocasiones, la superficie anterior de la pierna (sólo se apoya el talón y la planta del pie apunta hacia delante).
• Se trata de una deformidad bastante frecuente, que suele depender de la posición del feto en el útero materno.
• No precisa ningún tipo de tratamiento, pues con el tiempo va desapareciendo poco a poco.

RODILLAS VARAS

• Son las llamadas piernas en paréntesis (rodillas separadas y tobillos juntos). Las tienen casi todos los niños hasta cumplir los dos o tres años.
• Después, siguiendo una etapa evolutiva, las rodillas se acercan y adoptan forma de X (valgas).
• Las piernas sólo se enderezan, poco a poco, alrededor de los ocho o diez años, hasta adoptar su forma normal en la edad adulta.

PIES PLANOS

• Una almohadilla de grasa llena y oculta el arco plantar, dando al pie la típica forma aplanada. Existe desde el momento del nacimiento, pero se pone de manifiesto cuando el niño comienza a caminar.
• Se trata solamente de un problema estético, que suele desaparecer hacia los tres años, cuando se forma el arco de la planta de los pies.
• Este trastorno sólo se convierte en un problema real cuando va acompañado de dolor y malestar, síntomas que pueden aparecer a partir de los tres años. En este caso, se deberá consultar al pediatra, para establecer las terapias más adecuadas.
• En los casos más graves, el cirujano puede optar por una intervención quirúrgica, pero esto no ocurre antes de los 7-11 años, cuando el esqueleto del pie ya se ha desarrollado por completo.

PROBLEMAS CONGÉNITOS DEL PIE
Se trata de defectos inconfundibles, pues se ven perfectamente en el momento de nacer, o inmediatamente después. Estas malformaciones pueden corregirse por completo, siempre que se traten a su debido tiempo. Conozcámoslas.

METATARSO ADUCTO

• Es un defecto congénito frecuente, que consiste en una desviación hacia dentro de la parte anterior del pie.
• Durante los primeros meses de vida del pequeño, se realizan unas manipulaciones especiales, con las que el médico procura colocar el pie en su posición correcta. Si no se obtienen resultados, el niño deberá someterse a tratamiento con férulas o vendajes.
• Los tiempos necesarios para su curación dependen de la gravedad del problema y de la rapidez con la que el niño responde.

PIE ZAMBO

• Se trata de una anomalía grave del pie, que se diagnostica al nacer.
• Dada la seriedad del problema, puede ser que los vendajes y férulas no sean suficientes para corregir este problema. Si éste es el caso, se debe recurrir a una intervención quirúrgica.

Artículo publicado en la revista digital mibebeyyo.com

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