Una vez pasados los primeros meses, es posible establecer con el niño un ritual agradable y siempre igual para la hora de ir a dormir. Si bien se aconseja, ya desde los primeros días, proceder siempre del mismo modo, en lo que respecta a los preparativos del sueño, todavía es más importante que sea así cuando el niño crece.
Resulta placentero caracterizar el ritual del sueño con un cuento o con una nana que el pequeño agradecerá mucho. Para facilitar que el niño se duerma, lo mejor es concluir el ritual de la "hora de irse a dormir" antes de que el niño se duerma del todo.
• Conviene mostrarse intransigente sobre algunos aspectos relacionados con la "hora de irse a dormir", tanto para habituar al niño como para permitir a los padres un descanso tranquilo. Una vez metido en la cama, el niño debe permanecer en ella. Algunos niños hacen remilgos para dormirse, otros no quieren saber nada de estar tendidos. Es preciso ser decidido y dejar la habitación aunque el niño proteste. Si se levanta de la cama, hay que volverle a llevar con firmeza evitando discusiones. Manteniendo este comportamiento, el niño aprenderá pronto a conocer las reglas.
• Si en conjunto duerme poco de noche, no te preocupes. En la infancia, el sueño es muy variable. Si te parece que durante el día está despabilado y no se muestra cansado, significa que todo va bien.
A continuación, te mostramos una sencilla tabla indicativa de las horas de sueño para los niños de hasta cuatro años:
EDAD TOTAL DE HORAS DE SUEÑO NOCTURNAS DIURNAS
18 MESES 13,30 11,30 2
2 AÑOS 13 12 1
3 AÑOS 12 11 1
4 AÑOS 11,30 11,30
Las siestas para los más mayorcitos dependen de la decisión de la madre. Si "roban" sueño a la noche, es decir, si el pequeño que duerme por la tarde no tiene sueño de noche, se puede prescindir de ellas perfectamente.
Si el niño tiene miedo a dormirse, quédate junto a él y dale confianza
EL AMBIENTE PARA EL SUEÑO DEL BEBÉ
• Para favorecer el sueño, es preciso asegurarse de que el ambiente en el que el niño duerme es tranquilo y bastante silencioso, exceptuando, claro está, los ruidos propios del hogar, a los que, por otro lado, el pequeño deberá acostumbrarse.
• De todos modos, lo mejor es evitar que las fuentes de ruido más molestas, como el teléfono, los electrodomésticos o el timbre se encuentren cerca de él.
• Asimismo, de día, no es conveniente que su habitación esté totalmente a oscuras (basta con una ligera penumbra), con el fin de no confundir al pequeño, que no entendería la diferencia entre el día y la noche.
• Por la noche, es aconsejable mantener encendida una luz tenue.
• La temperatura no ha de superar los 20-22 ºC. Si la calefacción se mantiene encendida, el ambiente debe humidificarse bastante y no se debe fumar.
Artículo publicado en la revista digital mibebeyyo.com
Tenir un fill és tornar a mirar-se el món amb uns altres ulls, redescobrir aquelles petites coses que, com a adult, ja donem per fet que hi són. Però també és tornar-se a descobrir a un mateix com a una nova persona, amb la categoria de pare o mare i preguntar-se contínuament: i ara, què he de fer? Com ho he de fer? Quan ho he de fer?...
Al Novembre de 2007 el Consell Comarcal de
viernes, 14 de enero de 2011
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