Es muy importante no reaccionar con irritación ni con regañinas o castigos, porque el niño podría relacionar la escena que ha presenciado con sentimiento de culpa. La reprimenda unida a la excitación sexual podría provocar confusión en el niño, que interpretaría los movimientos, los jadeos y los gemidos de la relación sexual como una lucha, un herirse uno al otro y podría asustarse.
Explicadle que hay momentos especiales durante los cuales papá y mamá desean estar a solas para hacerse mimos, decirse que se aman, igual que hacen con él cuando lo acuestan por la noche.
Para que la cosa quede más clara, los psicólogos aconsejan no censurar las manifestaciones de afecto entre los padres. Cada familia elegirá dónde poner límites en lo tocante a la afectuosidad, los abrazos, los besos y la desnudez. Lo importante es que los niños sepan que entre papá y mamá existe una relación muy especial cuando se hacen mimos y que es distinta de la que tienen con sus hijos.
Artículo publicado en la revista digital mibebeyyo.com
Tenir un fill és tornar a mirar-se el món amb uns altres ulls, redescobrir aquelles petites coses que, com a adult, ja donem per fet que hi són. Però també és tornar-se a descobrir a un mateix com a una nova persona, amb la categoria de pare o mare i preguntar-se contínuament: i ara, què he de fer? Com ho he de fer? Quan ho he de fer?...
Al Novembre de 2007 el Consell Comarcal de
viernes, 14 de enero de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario