Tenir un fill és tornar a mirar-se el món amb uns altres ulls, redescobrir aquelles petites coses que, com a adult, ja donem per fet que hi són. Però també és tornar-se a descobrir a un mateix com a una nova persona, amb la categoria de pare o mare i preguntar-se contínuament: i ara, què he de fer? Com ho he de fer? Quan ho he de fer?...


Al Novembre de 2007 el Consell Comarcal de la Cerdanya va iniciar el Projecte JUGA AMB MI en el que hi participen famílies de diferents pobles de la Cerdanya que ens acompanyen en les sessions que tenen lloc a Alp, Bellver, Llívia i Puigcerdà.

JUGA AMB MI és un espai familiar d’acompanyament en la criança per a pares i mares amb nens i nenes de 6 mesos fins a 3 anys.

viernes, 14 de enero de 2011

LOS TRASTORNOS DEL FRÍO

La llegada de las bajas temperaturas siempre causa estragosen, prácticamente, todas las familias. Cuando se presenta el primer resfriado, parece que las toses, los estornudos y los mocos no se van a acabar nunca. Como casi siempre, los pequeños de la casa son los más perjudicados, sobre todo si ya van al colegio o a la guardería, donde el intercambio de virus y bacterias está a la orden del día.

En este artículo, hemos realizado un resumen de los trastornos más frecuentes relacionados con los meses invernales, además de una serie de consejos útiles para ayudarte a combatir las numerosas molestias que causan estas enfermedades. Asimismo, hemos pensado que te sería útil conocer cómo contribuir al alivio de los síntomas característicos de estos trastornos de manera natural, a través de la alimentación.

En definitiva, no podemos acabar con las enfermedades del frío, pero estamos seguros de que te vamos a ayudar a hacerte las cosas un poco más sencillas.

RESFRIADO
Los virus del resfriado son tan numerosos y diferentes entre sí que pueden afectar a la salud del niño, incluso más de una vez. Las estadísticas ponen de manifiesto que, entre otoño y primavera, los más pequeños pueden resfriarse hasta seis y ocho veces. Por esta razón, es importante que el bebé se recupere de una forma adecuada; sólo así disminuirán las posibilidades de que el niño vuelva a enfermar, y también de que se produzcan complicaciones, como la otitis.

• El resfriado dura, de media, una semana, y el propio organismo es el responsable de su curación.

• Si el niño no tiene fiebre y no estornuda continuamente, puedes sacarle de paseo (bien abrigado) e, incluso, llevarle a la guardería.

• Sin embargo, debes asegurarte de que no tenga la nariz obstruida, con el fin de evitar que el moco llegue a los oídos y a los senos paranasales, y derive en una otitis o en una sinusitis.

• Por este motivo, debes practicar al niño lavados nasales con una solución fisiológica o con agua de mar modificada.

• Para que el moco se fluidifique y se elimine más fácilmente, es útil dar un buen baño al pequeño, llenando la bañera con agua caliente primero y, después añadiendo agua fría, de manera que se produzca una gran cantidad de vapor.

• Humidificar el ambiente también es muy conveniente, sobre todo por la noche, antes de acostarle.

• Da de beber muchos líquidos al pequeño (agua, zumos de fruta).

• Si el niño duerme con la boca abierta y se despierta con frecuencia a causa de los accesos de tos, no le lleves a la guardería.

Alimentos útiles:

• Filetes de pescado, aliñados con aceite y limón.

• Carne blanca cocina al vapor.

• Yogures desnatados.

• Huevos escalfados.

• Pasta condimentada con tomate fresco y aceite de oliva crudo.

• Frutas y verduras con vitamina C (kiwis, cítricos, manzanas, plátanos, coles de Bruselas y patatas).

• Copos de avena.

• Bebidas calientes (tisanas de manzanilla, sopita de caldo de pollo, etc.).

GRIPE
Está provocada por un virus de origen diferente cada año y se transmite con extrema facilidad por el aire, a través de minúsculas gotas infectadas, que se emiten con golpes de tos, estornudos, contacto con manos u objetos contaminados y durante simples conversaciones.

Después de un breve período de incubación, que puede oscilar entre 1 y 3 días, la gripe se manifiesta con fiebre alta (más de 38 grados), así como con dolor de cabeza, temblores, tos y dolor de garganta. Es necesario tener presente que:

• La gripe en los recién nacidos y en los lactantes tiene síntomas poco característicos, incluso difícilmente reconocibles a primera vista. Los más comunes son irritabilidad, respiración alterada e inapetencia. Sólo en algunos casos determinados, la temperatura de los niños es elevada, mientras que pueden aparecen con más frecuencia síntomas como diarrea y vómitos, acompañados de dolores abdominales.

• La gripe en los niños de entre 1 y 5 años se manifiesta casi siempre con fiebre muy alta, tos, ojos enrojecidos y falta de apetito. La mitad de los niños menores de 4 años con gripe sufren somnolencia, trastorno que, con el paso de los años, es más infrecuente.

• No es obligatorio el reposo en la cama, especialmente si la casa está bien caldeada.

• Debes procurar que el niño beba mucho líquido, sobre todo si la fiebre es elevada.

• Para la nariz tapada, puedes realizar lavados nasales con suero fisiológico.

• Le puedes administrar jarabes y antipiréticos, pero después de consultar al pediatra.

• Es conveniente vacunar al niño a partir de los 6 meses, sobre todo si sufre enfermedades crónicas o si corre el riesgo de contraer infecciones torácicas).

10 reglas para afrontarla

1. No atiborrar al niño de fármacos. Los pediatras sugieren la administración de paracetamol cuando la fiebre supera los 38 grados, así como una buena humidificación en la casa.

2. No a los jarabes antitusivos y a los antiinflamatorios, que pueden tener efectos colaterales.

3. Acostumbrar al pequeño a comer mucha fruta (por ejemplo, manzana, pera, naranja, plátano…), rica en vitaminas, que le ayudan a reforzar el organismo.

4. Por la noche, bajar la calefacción al mínimo y, para evitar que el ambiente se reseque, colocar en los radiadores unos recipientes especiales con agua.

5. Airear las habitaciones a menudo, aunque fuera haga frío. El aire seco y los ambientes cerrados favorecen el paso de virus y bacterias.

6. No fumar en casa.

7. Procurar que el niño beba a menudo y añadir una cucharada de miel a la leche caliente.

8. En caso necesario, administrar al niño un aerosol con una solución desinfectante para la nariz y la garganta, incluso varias veces al día, siempre bajo prescripción médica.

9. Mantener al pequeño en posición semiincorporada durante el sueño, colocándole unos cojines, con el fin de impedir al catarro su ascenso a la nariz, circunstancia que obstaculiza la respiración.

10. No abrigarle en exceso (cuando salga a la calle, el niño puede llevar una bufanda y un gorro, si la temperatura es especialmente fría) y evitar someterle a cambios bruscos de temperatura.

Alimentos útiles:
• Gripe con dolor de garganta: huevos pasados por agua, sopitas, papillas suaves, leche, cremas de cereales y purés de verduras (sobre todo, vegetales que contengan abundante vitamina A, como las zanahorias y las espinacas). Asimismo, líquidos en abundancia: agua, batidos, zumos, infusiones, etc.

• Gripe con fiebre: sopa de arroz con caldo vegetal, fruta cocida, bebidas azucaradas (infusiones, zumos de fruta, etc.). Por el contrario, luz roja al caldo de carne, que forma una película impermeable en las vías digestivas que impide la absorción del paracetamol, por ejemplo.

• Gripe con dolor de barriga: líquidos en abundancia en la fase aguda de la diarrea (agua, infusiones ligeras poco edulcoradas, zumos de mandarina y limón y caldo vegetal). Cuando la diarrea se empieza a calmar, alimentos ligeros: pescado y carne blanca al vapor, plátanos, patatas hervidas, manzanas ralladas y arroz hervido.

TOS
La tos es un mecanismo de defensa que el organismo pone en marcha cuando algo irrita las mucosas. Sirve para expeler aire de los pulmones de forma aguda y violenta, con el fin de protegerlos contra las infecciones o inflamaciones. La tos puede ser:

• Seca, caracterizada por una especie de ladrido y acompañada con frecuencia por ronquera en la voz.

• Blanda o húmeda, con abundante producción de mucosidad.

Si es de origen vírico, al principio, es seca y molesta, y después se vuelve más blanda y catarral, lo cual significa que el niño elimina gran cantidad de mucosidades a través de la tos. Esto indica el principio de la curación, ya que la mucosidad sirve para "barrer" los virus y los gérmenes de las vías respiratorias.

Qué hacer:
• Administrar líquidos calientes (agua, leche…), que hidratan las mucosas de la garganta, afectadas por el ataque de los virus.

• Resulta muy útil realizar vahos, practicar lavados nasales con una solución fisiológica o con agua de mar modificada y humidificar el ambiente con un humidificador (sin añadir sustancias balsámicas al agua).

• Cuando vayas a pasear con el pequeño, tápale la boca con una bufanda. Sobre todo, si nieva o si el aire está muy contaminado, las bajas temperaturas y los agentes contaminantes acentúan el reflejo de la tos, que irrita las mucosas.

• En caso de tos seca, es muy útil mantener al niño cerca de una fuente de vapor (por ejemplo, puedes llevarle al baño y abrir todos los grifos del agua caliente).

• No se debe fumar cerca del niño.

• No debes administrar antihistamínicos ni antipiréticos, que no ejercen ningún efecto sobre la tos.

Alimentos útiles:
• Líquidos calientes (agua, leche, infusiones, caldos suaves, etc.).

OTITIS
Tu hijo ha tenido un resfriado que se ha complicado con una otitis, acompañada de fiebre alta. Para eliminar la infección, el pediatra le ha prescrito un antibiótico. En el transcurso de un par de días, el niño ya estará mejor, pero no se habrá recuperado del todo. Por esta razón, es necesario proseguir con el tratamiento durante todo el tiempo que indique el pediatra.

Qué hacer
• Aunque el niño se encuentre mejor, debe seguir tomando antibiótico; de lo contrario, la otitis podría volver a atacar.

• Una vez finalizado el tratamiento, sobre todo si el niño sufre a menudo otitis y resfriados, es mejor esperar algunos días antes de llevarle de paseo o a la guardería.

Alimentos útiles:
• La dieta del pequeño debe ser muy variada y ha de incluir una mayor cantidad de carne (sus proteínas son necesarias para fabricar anticuerpos).

• Al final del tratamiento, debes administrarle fermentos lácticos o yogur, durante toda una semana. Estos alimentos refuerzan la flora bacteriana intestinal alterada por los fármacos.

FARINGITIS
Se trata de la inflamación de la faringe y se manifiesta a través de:
• Dolor de garganta.
• Dificultad para deglutir.
• Fiebre.
• Garganta enrojecida.
• Falta de apetito.

La faringitis puede estar provocada por aproximadamente diez tipos de virus. El más común es un estreptococo, un microbio que incluso puede causar complicaciones. La enfermedad suele durar unos 3-4 días.

Qué hacer:
• Si la fiebre supera los 39º o el dolor de garganta es muy fuerte, administrar un antitérmico.

• Evitar los aerosoles o las pastillas para la garganta.

• No utilizar antibióticos por iniciativa propia.

Alimentos útiles:
• Evitar los alimentos difíciles de tragar y dar preferencia a los líquidos y las cremas

BRONQUITIS
Se trata de la inflamación de los bronquios, que suele afectar a los niños en invierno, cuando frecuentan lugares cerrados. Al principio, se manifiesta con tos seca y molesta, que más adelante se transforma en catarro. Puede presentarse con fiebre alta.

• La mayoría de las veces está originada por infecciones de tipo vírico.

• También puede estar causada por bacterias o por agentes irritantes, como el tabaco y la contaminación.

• La tos seca se prolonga durante dos semanas aproximadamente.

• Cuando se transforma en catarro, es el signo de que la enfermedad se está curando.

• Existen niños especialmente propensos, que pueden presentar infecciones varias veces en un año.

Qué hacer
• Mantener al niño en la cama y humidificar el ambiente con los aparatos específicos o disponiendo un plato con agua sobre el radiador.

• No abrigarle en exceso.

• En el caso de fiebre alta, suministrar un antipirético. No obstante, cabe recordar que la fiebre es un mecanismo de defensa de nuestro organismo, por lo que es preciso evitar su descenso inmediato en cuanto empieza a manifestarse.

• En el caso de la tos, se puede recurrir, sólo en la fase aguda, a los jarabes para la tos, siempre después de consultar al pediatra. De hecho, la tos también es un mecanismo de defensa, que sirve para proteger a los pulmones de las infecciones.

* Si el niño muestra una especial vulnerabilidad hacia las infecciones, como medida de prevención:

• Evita la exposición excesiva al frío y a la contaminación. Procura que cambie de aires de vez en cuando;

• Llévale a la montaña o a la playa.

• Evita el contacto con sujetos resfriados.

Alimentos útiles:
• Bebidas templadas para fluidificar el moco.

SINUSITIS
Se debe a la congestión del moco infectado en los senos paranasales (cavidades de los huesos situadas cerca de la nariz), que, en consecuencia, se obstruyen y provocan una acumulación de la secreción nasal normal.

Sus principales características son:

• Tos de tipo catarral, más frecuente en el momento de acostarse y despertarse.

• Moco nasal amarillento.

• En los niños ya mayores, dolor en la zona superciliar.

• Se manifiesta junto a resfriados y rinitis alérgicas.

• Las cavidades suelen quedar despejadas transcurrida una semana.

• Una posible complicación tiene lugar cuando las bacterias se multiplican en el interior de la cavidad obstruida, en cuyo caso es necesario un tratamiento antibiótico, que debe prescribir el pediatra.

Qué hacer
• Hacer inhalaciones de vapor cuatro veces al día durante unos 10 minutos, o bien aplicar un paño caliente y mojado encima de la nariz y de la boca.

• Para aliviar el dolor, se puede aplicar hielo.

FIEBRE ALTA
Los trastornos invernales, como la gripe y otras infecciones, pueden dar lugar a fiebre alta. Estos trastornos debilitan notablemente el sistema inmunitario. Por ello, si el pequeño reemprende el ritmo de vida normal antes de recuperarse del todo, corre el riesgo de sufrir nuevas infecciones de las vías respiratorias.

Como norma general:
• Cuando la fiebre haya desaparecido, el niño necesita otros cuatro o cinco días de convalecencia, lo que significa que debe guardar reposo y sólo puede salir de paseo en las horas más cálidas de día.

• Los golpes de frío son muy peligrosos, ya que la gripe provoca una inmunodeficencia transitoria que priva al organismo de los mecanismos de defensa naturales.

• Evita que el niño entre en contacto con personas que estén resfriadas y no le lleves a lugares muy concurridos o poco aireados.

Alimentos útiles:
• Cuando el niño tiene fiebre, suele perder el apetito. Por este motivo, debes prepararle platos apetitosos y ligeros,y dar preferencia a los purés de verdura y a los alimentos "fluidos".

• Con la fiebre, el pequeño pierde una gran cantidad de líquidos, por lo que necesita beber mucho para hidratarse.

VÓMITOS Y DIARREA
Si el pequeño contrae una infección gripal que afecte al aparato digestivo, puede sufrir vómitos y diarrea.

Alimentos útiles:
• Debes prestar una especial atención a la alimentación del pequeño. Ofrécele con frecuencia tentempiés ligeros, como pescado y carne al vapor, verduras, etc., que se digieren fácilmente.

• Debes darle de beber muy a menudo a pequeños sorbos, para no provocarle el vómito.

• Si tu hijo aún sufre diarrea, limita el consumo de leche de vaca, que contiene lactosa, un azúcar que no se suele tolerar tras sufrir el ataque de un virus.

Es inútil insistir con algunos alimentos sólo porque la tradición diga que son antidiarreicos, como las zanahorias, las patatas y el arroz. Es cierto que hacen las heces más compactas, porque absorben el agua. Sin embargo, estos alimentos también privan al niño de líquidos, fundamentales para una buena recuperación.


Artículo publicado en la revista digital mibebeyyo.com

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