Tenir un fill és tornar a mirar-se el món amb uns altres ulls, redescobrir aquelles petites coses que, com a adult, ja donem per fet que hi són. Però també és tornar-se a descobrir a un mateix com a una nova persona, amb la categoria de pare o mare i preguntar-se contínuament: i ara, què he de fer? Com ho he de fer? Quan ho he de fer?...


Al Novembre de 2007 el Consell Comarcal de la Cerdanya va iniciar el Projecte JUGA AMB MI en el que hi participen famílies de diferents pobles de la Cerdanya que ens acompanyen en les sessions que tenen lloc a Alp, Bellver, Llívia i Puigcerdà.

JUGA AMB MI és un espai familiar d’acompanyament en la criança per a pares i mares amb nens i nenes de 6 mesos fins a 3 anys.

viernes, 14 de enero de 2011

AYÚDALE A VENCER SUS MIEDOS

El miedo al abandono, a los extraños, a los monstruos, a la oscuridad…Todos nosotros, en menor o mayor medida, hemos experimentado estos temores cuando éramos pequeños. Y es que los miedos son sentimientos completamente normales, que aparecen con frecuencia en los niños, debido a que, cuando son pequeñitos, no conocen del todo el mundo que les rodea y confunden lo real con lo imaginario.

Poco a poco, conforme el niño vaya creciendo y tenga una mayor conciencia de la realidad, estos primeros miedos terminarán por desaparecer y dejarán paso a otros temores, fruto de mayores experiencias y del desarrollo de nuevas capacidades.

Veamos cuáles son los temores más frecuentes en los niños pequeñitos, así como algunos consejos que te ayudarán a tranquilizar a tu hijo cuando tiene miedo.

¿Cuáles son los miedos más frecuentes?

EL MIEDO AL ABANDONO

El miedo a la soledad, a la separación y al abandono de la madre es uno de los más importantes durante los primeros años de vida del niño. Para el pequeño, el hecho de perder de vista a la mamá significa que puede haberla perdido para siempre. Por esta razón, el niño reacciona con desesperación cuando ve que la madre se marcha de su lado, aunque sea por poco tiempo. A pesar de todo, este comportamiento debe considerarse como algo normal, fruto del profundo apego que el pequeño siente por la madre.

¿Cómo actuar?

• No te dejes llevar por sentimientos de culpa cada vez que te alejes de tu pequeño. Es mejor que le consueles con dulzura, diciéndole antes de salir que mamá volverá pronto.

• Aceptar la separación de la madre constituye una prueba de madurez afectiva y social. Por ello, cuanto más habitúes al niño a permanecer con los demás sin dramas, menos problemas de adaptación y timidez tendrá.

EL MIEDO A LAS PERSONAS DESCONOCIDAS

Alrededor de los dos años, los niños tienden a volverse desconfiados con los extraños. Incluso aquéllos más sociables, que solían repartir sonrisas para todos, ahora esconden la cabeza detrás de mamá o de papá. Este repentino retroceso indica que el niño tiene una mayor conciencia de los peligros y, por ello, actúa con mayor cautela ante lo desconocido.

¿Cómo actuar?

• Cuanto más contacto tiene el niño con el mundo exterior, más aprende a dominar sus temores. Por ello, es bueno que tengas la casa abierta a familiares y amigos, que le lleves al parque, donde pueda jugar con otros niños, y que le acostumbres a frecuentar nuevos ambientes.

EL MIEDO A LA OSCURIDAD

Para un niño, la oscuridad es una dimensión desconocida y espantosa. Los expertos en psicología infantil consideran que, con sólo seis meses, la mente del niño ya es capaz de imaginar fantasmas "enemigos". Cuando son más mayorcitos, este miedo está provocado, generalmente, por factores externos, como las series y los programas de televisión o las historias que les cuentan sus amiguitos.

¿Cómo actuar?

• Deja encendida en su habitación una lucecita durante la noche. Así, no estará completamente a oscuras.

• Ayúdale a superar sus miedos sirviéndote de la fantasía. Por ejemplo, mira con él debajo de su cama para comprobar que no hay monstruos, abre las ventanas para echarlos de la habitación y pon a su muñeco preferido en la puerta para que haga de "centinela".

EL MIEDO AL MÉDICO

Mucho niños suelen tener miedo al médico cuando tienen entre uno y tres añitos. Durante este período, el niño que antes balbuceaba y sonreía al doctor con alegría ahora se muestra asustado y se niega a ser explorado. La causa más común de esta reacción es la angustia ante lo desconocido.
¿Cómo actuar?

• En primer lugar, debe ser el mismo pediatra quien adopte una aptitud afectuosa y serena, charlando con la madre y, tal vez, cogiendo al pequeño.

• Por tu parte, debes preparar a tu hijo para la visita al pediatra. Por ejemplo, intenta explicarle para qué sirven los aparatos que el médico utiliza para examinarle los ojos y los oídos. Y no olvides llevar un juguete para distraerle.
¿Cómo puedes ayudarle?
• Habla con tu hijo de sus miedos, para saber concretamente qué es lo que le asusta. Tu cariño y comprensión le ayudarán a vencer su angustia.

• Anímale a expresar libremente sus temores,pero sin ridiculizarle ni burlarte de él. De lo contrario, el niño aprenderá a ocultar o a enmascarar sus miedos, pero éstos seguirán estando presentes.

• No des demasiada importancia a sus miedos, pero tampoco los ignores, pues el niño se sentirá solo e incomprendido.

• Enfréntate al problema con tu hijo. No es bueno que obligues al niño a afrontar sus miedos en solitario, pues lo único que conseguirás es aumentar su ansiedad y perpetuar el problema. Si tu hijo es incapaz de hacer algo por sí solo, intenta hacerlo con él. Por ejemplo, si el pequeño no quiere entrar a oscuras en su habitación, cógele de la mano y entrad juntos. De esta forma, podrá comprobar que no ocurre nada y que no debe tener ningún miedo.

• Cuéntale siempre la verdad. Muchas veces, los temores se producen por desconocimiento y falta de información. Por ejemplo, si el niño tiene miedo a las historias de monstruos, brujas, etc., dile que todos estos personajes no son reales, que sólo existen en los cuentos, por lo que no pueden hacerle ningún daño.

• Enseña a tu hijo cómo otros niños actúan con serenidad ante situaciones que a él le provocan temor. Por ejemplo, ver cómo los demás niños no lloran cuando les visita el pediatra puede ayudar a tu hijo a perder el miedo a los médicos.

• Debes tener en cuenta que los temores del niño se curarán por sí solos a medida que vaya creciendo y tenga un mayor conocimiento de la realidad.

Artículo publicado en la revista digital mibebeyyo.com

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